Pages Menu
TwitterFacebook
Categories Menu

Posted by on Feb 18, 2013 in Relatos y Crónicas | 0 comments

Cincuentona

 
Cosas en las que pensamos cuando nos acercamos a los cincuenta.

Julia a los 17 años

Julia a los 17 años

Cuando yo era joven, linda, y tenía supuestamente todo el mundo por delante no me sentía tan bien, ni tan linda, ni tan merecedora de nada. Era bastante tonta en varios sentidos. Tenía muchos miedos e inseguridades, no sabía manejar mis dolores y cualquier problema se me hacía un mundo.

Era cuando el cuerpo podía hacer lo que quisiera, incluso amar y ser amado cuantas veces lo deseara.Hoy, cuando ya no soy ni joven, ni linda en aquel sentido y se me acortan los años que supuestamente me quedan me siento más merecedora que nunca de lo mejor, tengo mucho menos miedos, menos inseguridades y no me tumba cualquier problema. Es la verdad. Ni siquiera el desamor es tan trágico.

Mi cuerpo se queja a veces, veo menos, mi piel es otra, me salieron canas, me engordé, todos los días debo atender cosillas: que si lo que como, que la vitamina D, la septilín, la de la presión, la sábila, los batidos de frutas y verduras, el bicarbonato de la noche, las flores de bach, la homeopatía de la cistitis…la valeriana de día por medio para poder dormir…en fin: cada una se agencia sus cosas….pero si me preguntan cómo me siento ahora con respecto a cómo me sentía cuando me tomaron esta foto: ahora mucho mejor.

Debo decir que me siento una persona más completa y más segura. Más entera, y con mucho, mucho por delante, y mucha historia deliciosa y mucho mucho presente. La madurez es un estado de plenitud. Eso es verdad. La juventud es el estado de la belleza. Por eso, como bien dice mi amiga Carolina debemos decírselo a las personas jóvenes a nuestro alrededor: sos guapísimo, sos bellísima. A esa edad eso nos preocupa más y es causa de mucha ansiedad y dolor. No cometamos el error de maltratar con reclamos, demandas o juicios severos la apariencia física de nuestr@s adolescentes y jóvenes. No cometamos esa ingratitud.

Recuerdo a la abuela Margarita (chamana muy conocida) que nos anuncia a las mujeres ciclos distintos de 13 años. Según los mayas, dice ella, a los 65 las mujeres, ahora sí, lejos de las preocupaciones cotidianas y el cuido de los hijos e hijas y sin la ansiedad de ser deseadas….podemos al fin: florecer con luz propia.

Como voy para los 50 apenas, siendo tan “chiquilla” aún…espero que en estos añitos que me faltan para ese momento hermoso ir limando las cositas pendientes para conseguir ese estado de plenitud que sólo se alcanza, con el cuerpo un poco más chueco, es cierto, pero con la mente más lúcida y el corazón bastante más usado.

Qué belleza hacernos “viejas y sabias” y permitirnos las locuras cuando ya no tenemos que pedir permiso a nadie.

Espero alcanzar ese estado algún día, siento que hacia allá voy.

Qué delicia.
Lo digo de verdad de corazón.No quisiera ser joven otra vez…es muy dificil serlo. Es un poco más cómoda la vida acá. Van a ver.

Julia Ardón
Share and Enjoy:
  • Print
  • Digg
  • StumbleUpon
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Yahoo! Buzz
  • Twitter
  • Google Bookmarks

Post a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.